sábado, 23 de febrero de 2019

Escuela Clásica de la Criminología


A mediados del siglo XVIII, en la mayor parte de Europa y gracias a Enrico Ferri, nace la escuela clásica, basada en muchos ideales vistos en la época de la Ilustración. El nombre por el cual conocemos esta escuela, fue impuesto por el propio Enrico Ferri, quien forma parte de la Escuela positivista y de quien hablaremos más adelante. Quiso referirse a este grupo como pensamientos viejos y anticuados, y a pesar de que las múltiples tendencias reunidas bajo este nombre no practicaban bajo una única doctrina, si tenían en común su oposición a la Escuela positiva. Y es gracias a esta escuela que se termina las desproporcionadas y crueles penas que se imponían y por las cuales tantos pensadores estuvieron en la lucha por una mejora penal.


De entrada la escuela clásica, para algunos de nosotros, se encuentran algunos razonamientos que son ideales. Nos dice que la única diferencia entre los humanos es el crimen en sí, rescatando un poco el pensamiento de Bentham. Mencionan que cada individuo tiene capacidad de decisión, libre albedrío. Es por esto que los clásicos se basan en el estudio del hecho y no del delincuente.


Ahora, dentro de los postulados de los clásicos, destaco dos que me parecen importante tener en cuenta como criminólogos, son: el crimen es un acto irracional e incomprensible y que todos somos criminales en potencia porque todos somos libres. El hecho de que un grupo de pensadores cataloguen el crimen como incomprensible, nos señala que hay otros detonantes que no logramos observar, como por ejemplo el estado mental del delincuente, lo cual no ayuda a resolver el enigma pero si a mentalizarnos que cada crimen es diferente y de lo importante de estudiar los sucesos a través de la ciencia. Por otra parte, qué evita que una persona libre cometa un delito? Las leyes? No, la leyes no puesto que por algo existen. Creo lo único es la voluntad de la persona por no dañar ni dañarse.


La clásica, además de sus propios postulados, también planteó su propio concepto sobre los tres ingredientes principales: el delito, el delincuente y la pena impuesta. Nos muestran el delito no como acción sino como una infracción a la ley. Puede que entonces delito no sea más que una acción humana contradiciendo otra acción humana, ya que al final las leyes fueron establecidas por los mismos humanos quienes además han ido definiendo que es malo y que es bueno.


Ahora bien, como el delito es por voluntad una acción y no resultado de un estado patológico/mental, la escuela clásica define al delincuente como un hombre normal, con igualdad condiciones que decidió infringir la ley. Y por último la pena es solamente para restablecer el daño moral causado a la tranquilidad de la ciudadanía, corrigiendo al culpable, incentivando a los bueno y advirtiendo a los más susceptibles. Indicaban que no se podía llegar más allá de lo anterior debido a que la pena, por ejemplo, no puede reparar el daño físico causado a la víctima.


Dentro de la investigación sobre la escuela clásica se va denotando como el interés de los estudios se enfocó en el delito solamente y seguido a la pena, descuidando los estudios sobre la persona que los comete. Y es este último descuido una de las fuertes críticas que se le realiza la clásica, en conjunto con el hecho de tomar de manera tan abstracta el concepto de delito.


Solo como último análisis, qué podemos decir sobre la doctrina clásica que nos menciona que todo delito es fruto de la decisión que todo el individuo, donde todos estamos en igualdad de condiciones y sobre aquello pensamientos de Tomás Moró, Plantón y Arístoteles donde nos exponen que va más allá y que existen factores sociales-económicos que impulsan a cometer el delito?


Fuente: http://economiadelasideas.mx




Referencias

Álvarez, G; Montenegro, M. C y Martínez, J. M. 2012.Texto de apoyo didáctico. Facultad de Psicología, UNAM. México.
Hikal, W. 2009. Introducción al estudio de la criminología. México: Elsa G. De.
Lacayo, E. s.f. Fundamentos de Criminología. San Jose, UNED.


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